Más que un soporte: el secreto de nuestro pan brioche artesanal.

Te contamos por qué el verdadero secreto de una burger perfecta empieza (y termina) en las manos de nuestro panadero.

Mucha gente piensa que el protagonista absoluto de una hamburguesa es la carne. Y sí, nuestra vaca rubia gallega es sagrada, pero ¿qué pasa con el pan? El pan es el director de orquesta; el encargado de sostener el morder, retener los jugos y equilibrar cada sabor. En Pecado Burguer Restaurant nos negamos en rotundo a usar esos panes industriales, blandos y llenos de azúcares artificiales que se deshacen al segundo bocado.

Nuestro pan brioche se amasa de forma completamente artesanal y se hornea cada madrugada. Apostamos por una receta con un toque justo de mantequilla que le aporta una textura de nube, pero con la consistencia perfecta para aguantar nuestras salsas caseras y el jugo de la carne madurada sin ponerse blando. Antes de salir a tu mesa, cada pan se sella en la plancha con un toque de mantequilla para crear esa capa crujiente por dentro que mantiene todo en su sitio. Porque en los detalles está el verdadero Pecado.

Primer plano de las manos de un panadero artesanal amasando y dando forma a bollos de pan brioche sobre una mesa de madera con harina.

Antes de salir a tu mesa, cada pan se sella en la plancha con un toque de mantequilla para crear esa capa crujiente por dentro que mantiene todo en su sitio. Porque en los detalles está el verdadero Pecado.

La próxima vez que nos visites en la Calle de Barceló 6, te proponemos un juego: antes de hincarle el diente a tu burger, aprieta ligeramente el pan brioche y mira cómo recupera su forma. Eso es artesanía, esponjosidad y respeto por el producto.

¿Quieres comprobar en primera persona cómo ruge un brioche recién horneado? No dejes que te lo cuenten.